En el marco de proyecto Nika Milk (2019 al 2022), se logró beneficiar a 4,316 familias en la zona norte de Nicaragua, fomentando la participación plena de las mujeres rurales en condiciones de justicia y equidad, para asumir roles de liderazgo en la toma de sus decisiones a nivel de auto cuido, sus familias, organizaciones y comunidades.

Como la mayoría de las mujeres en las zonas rurales de Nicaragua, el deseo de sentirse seguras para tomar decisiones, lograr empoderamiento económico, tener acceso a financiamientos justos y ser reconocidas a nivel comunitario es casi un imposible, sin embargo, para Jasmina Sánchez una joven de 30 años todo cambió cuando la invitaron a pertenecer a un Comité de Auto Ahorro y Préstamo (CAAP) en la comunidad de El Guapote, del municipio de Matiguás, Matagalpa, iniciativa que  poco a poco le permitió con mucho esfuerzo, convertirse en agente de cambio y mujer tomadora de decisiones, resultado de las continuas capitaciones y apoyo técnico del proyecto Nika Milk.

Jasmina es esposa, madre de un niño de 8 años, también es socia de la Cooperativa San José y miembro de la Escuela de Campo (ECA), El Guapote. A pesar de las difíciles circunstancias económicas, Jasmina ha aprovechado al máximo las capacitaciones, apropiándose del modelo holístico basado en valores de Heifer, que han fortalecido sus habilidades emprendedoras, sus valores y derechos como mujer, ella junto a su esposo Miguel, trabaja en el manejo de la finca familiar, producen cacao y crían ganado que les permite generar ingresos para el sustento de la familia.

Jasmina nos comparte cómo a través del apoyo del CAAP se propuso la meta de comprar su propio ganado, y logró ser acreedora junto a su esposo de dos préstamos que ya cancelaron y tercer préstamo que están pagando en cuotas, para un total de US$650.00, que  invirtieron en la construcción de su vivienda, logrando independencia familiar, “Yo no quería ingresar al CAAP ni al proyecto, pensaba que eso era sólo para la gente que tenía ganado y yo en ese entonces no tenía, pero ahora si tengo, y con las  capacitaciones  aprendimos a ahorrar, compartir y aprender. Este dinero nos ha servido para hacer la casa, yo agradezco a mi esposo que me animó a participar en el CAAP y a Heifer el gran apoyo hacia nosotros”

Jasmina hoy se reconoce como una mujer agente de cambio; empoderada de sus derechos, comparte con otras mujeres lo que ha aprendido, ahora cuenta con acceso a oportunidades para la mejora de sus ingresos y mejores condiciones de vida para ella y su familia.